Mi obra nace de un profundo vínculo con la naturaleza y el paisaje. Inicié mi camino artístico en el mundo de la fotografía, formándome en sintaxis visual y positivado en blanco y negro; una disciplina que educó mi mirada y mi comprensión de la luz. Sin embargo, mi búsqueda de una mayor libertad expresiva, volumen y textura me llevó de forma natural hacia la pintura.Durante años, investigué los trazos y estilos de los grandes maestros de la historia del arte —desde el tratamiento de la luz de Monet y Van Gogh hasta la fuerza formal de Picasso o Modigliani—, un riguroso proceso de aprendizaje que consolidó mi pasión por el color y el espacio. Esta evolución me guio hacia un estilo de raíces impresionistas y de gran potencia colorista, con sutiles derivaciones fauvistas.En la actualidad, mi lenguaje pictórico se expande hacia una nueva faceta de investigación formal a través del estudio profundo de los grandes maestros de la figura y el claroscuro, como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, El Greco y Caravaggio. Esta inmersión en el academicismo clásico y en el drama lumínico ha dado origen a mi serie de pieles y desnudos femeninos, donde alterno la sutileza de las veladuras a pincel con la energía y el volumen de la espátula sobre lienzo. Mis motivos principales oscilan así entre la vibración del paisaje, el estudio anatómico y la evolución reciente hacia la abstracción orgánica de la propia naturaleza.
Santiago Goñi’s artwork stems from a deep, lifelong connection with nature and the landscape. He began his artistic journey in photography, training in visual syntax and traditional black-and-white developing—a discipline that deeply refined his eye for light and composition. Driven by a desire for physical matter, volume, and texture, he naturally transitioned into the world of painting.For years, Goni meticulously studied the brushwork and styles of history’s greatest masters—from the light experimentation of Monet and Van Gogh to the structural power of Picasso and Modigliani. This rigorous self-directed study solidified his passion for pure color and led him toward a style deeply rooted in Impressionism, accented by bold Fauvist undertones.Currently, his painterly language expands into a new phase of formal exploration through the profound study of the great masters of figure and chiaroscuro, such as Leonardo da Vinci, Michelangelo, El Greco, and Caravaggio. This immersion into classical academicism and dramatic lighting has given birth to his series of female nudes and skin studies, where he alternates the subtlety of brush glazes with the energy and volume of the palette knife on canvas. His main subjects thus oscillate between the vibration of landscapes, anatomical studies, and a recent evolution toward the organic abstraction of natural elements.